"Rimas Pa' Seducir" - Música de Acompañamiento
Estabas tú, quieta e inocente frente a mí, la luna apenas se reflejaba en tus ojos, la noche lo pedía, no era casualidad que tú y yo estuviéramos ahí frente a frente tomados de las manos... Tus suspiros, cortados e incontrolables por la sensación del momento hacían que aquél frío se fuera por completo.
Ya no lo soportaba, tus manos delicadas pasaban por mi cara mientras que tu pelo caía por tu rostro... Era un imagen magnífica, tus labios... Dulces caramelos me llamaban, jamás lo podré olvidar, aquella sensación cuando te besé había sido lo mejor en mucho tiempo.
Llegaste de la nada, no comprendía si eras un sueño o la vida me estaba sonriendo. Solo unos minutos habían bastado para estar así.
Cerré los ojos, me tomabas firmemente mientras me besabas, no podía pedir nada más. La noche era perfecta, no podía pedir nada más pero tú no pensabas igual... Pasó el rato, nos hablamos al oído y nos fuimos. Estando ya de vuelta nos sentamos, no lograba entender como cada segundo que pasaba te volvías aún más irresistible... Tus ojos tenían brillo propio, podía saber lo que querías en tu mirada... La luz estaba apagada y había una música de fondo, me acerqué...
Aún no entendía cómo nos encontrábamos allí, a quién por tantos días había buscado sin nunca siquiera saludarla. Solo unos minutos habían bastado para estar así.
Me abrazaste, sentí que podía ser quien tú querías... Estábamos tan cerca que no distinguía nada en tu rostro, solo sentía tu perfume, aquella suave fragancia que me envolvía cada vez que pasabas junto a mí y que ahora me hacía ver tus labios de un color que me buscaba, hiciera lo que hiciera no podía dejar de sentirme atraído. Me susurraste algo y solo reí, era el momento, todo debía comenzar allí, acaricié tu rostro y te besé... Nunca había imaginado que existiera una sensación como esa...
No entendía pero me rendí a la opción de encontrarle explicación, estábamos ahí, es lo único que me importaba ahora. Solo unos minutos habían bastado para estar así.
Me apretabas contra aquél cuerpo que tanto deseaba, los besos cada vez se descontrolaban más. Ya no podía resistir, tomé tu cintura y te seguí el juego, estaba dispuesto a aprender lo que fuera necesario de ti aquella noche. La luna apenas entraba por la ventana iluminando a veces nuestros cuerpos y la música de fondo nos seguía acompañando.
No podía pedir nada más, todo lo que en algún tiempo quería respecto a ti lo estaba teniendo, de la forma más extraña, aún me pregunto cómo pasó pero prefiero recordar lo que sucedió. Solo unos minutos habían bastado para estar así.
La noche continuó, se hizo eterna, la pasión corría por aquella habitación y nuestras almas cedieron al placer. Tu cuerpo suave era adictivo, cada minuto que pasaba necesitaba sentirte más cerca de mí. Las horas corrieron y en un momento estabas durmiendo entre mis brazos. No recuerdo cuánto tiempo pasó, solo sabía que te tenía junto a mí y no necesitaba nada más que eso.
Faltaba poco para el amanecer, haberte tenido sobre mi pecho es aún un placer recordarlo, ¿Cómo? ¿Por qué? ... No lo sé. Solo unos minutos habían bastado para estar así.
Desperté, las cosas no parecían como yo creí que habían ocurrido, tú no estabas y las cosas no encajaban. Algo había sucedido... Comencé a pensar... había sido un sueño, uno de esos sueños donde todo se torna real y hasta el día de hoy siento como si aquello lo hubiera vivido. Riéndome de mí, me acomodé en la cama, sentí un ruido en la puerta y se abrió... Eras tú, aún más bella de lo que podía recordarte en aquel sueño... Me miraste, reíste y me contaste lo que había ocurrido. Había sido todo un sueño como creí, nunca te conté lo que me había ocurrido porque a pesar de todo fue un gran sueño, pero prefiero tenerte por el resto de mi vida así, hermosa y natural como eres tú desde que te vi por primera vez.
Solo unos minutos habían bastado para estar así, ahora, es una eternidad que contigo yo quiero vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario