ANTES DE LEER

" Un día voy a escribir todo lo que siento. Y vas a leerlo y a preguntarte si se trata de ti. Y probablemente sí. Y probablemente ya no.. "

lunes, 28 de julio de 2014

Quinta estación

"Tonight I wanna Cry" - Keith Urban

Desde pequeño me enseñaron que siempre han existido cuatro estaciones del año.

Verano, donde todo es felicidad, se comparten las anheladas vacaciones junto a la familia y las eternas noches acompañado de los amigos en la playa.

Otoño, para los más nostálgicos que disfrutan del crujir de las hojas secas al caminar, o las tardes en la plaza admirando a los árboles con sus diferentes colores.

Invierno, aquel que nos hace sufrir cuando estamos a la intemperie pero que dentro de la cama con una taza de agua caliente y buena compañía, se vuelve un momento único.

Primavera, la época del amor y las flores, todos los buenos comienzos parecieran generarse aquí, prácticamente cupido agota sus flechas sin pensar a futuro...

Pero desde que te conozco me di cuenta de que existe una quinta estación, y no tiene que ver con los cambios que podrían haber en la naturaleza.

Esta quinta estación cobra vida cuando estás, y cuando te ausentas..

Nace en la primera milésima de segundo cuando te pienso, cuando te veo..
Con algún suspiro que lleve tu nombre o simplemente desde el momento en que tu respirar se volvió más significante para mi que la de cualquier otra persona.

Y es que tú me quitas el sueño de alegrías y penas.

Esta noche la pena me abate golpe tras golpe y recorre los pasillos de mi hogar buscando algo más de mi a lo cual vencer.

Te has convertido en todo lo que quiero y en nada de lo que puedo tener.

Esta quinta estación no tiene un clima definido.

Se pasa del cielo al infierno porque eres mi mayor paradoja, mi máxima utopía y mi peor pesadilla.
Tienes el poder de llevarme de la felicidad a la tristeza en solo un segundo.

Me encantaría que estuvieras acá y me regalaras un nuevo paraíso con tu sonrisa, la calma de tus brazos y la bondad de tu mirada.

Puede que me haya vuelto un adicto a escribirte pero es que cada gota de esta intensa lluvia, del invierno más crudo que he vivido, sólo me recuerdan tu ausencia y el incómodo silencio de nuestras últimas conversaciones.

Aparentemente acá termina la sonrisa diaria, los desvelos voluntarios y las tardes con sabor a besos.

Gracias por los recuerdos, la inspiración, los sueños.
En este cuento que es la vida no pienso borrarte ni dejarte en el olvido, simplemente esperaré a que la vida nos reescriba para seguir adelante..

Por ahora sólo puedo pedir perdón de forma anticipada a los hechos;
Porque sé que te hablaré de cosas que no te interesan,
que me volveré insoportable por momentos,
que baje a mi la pena cuando no contestes o tardes en responder.

Perdón por esto y mucho más, pero es el tipo de cosas que hace la gente cuando extraña a un alguien importante.

No creo ser muy enamoradizo, pero tú tenías esa buena o mala costumbre, no lo sé, de darme cada día algo que me gustaba, que me hacía sentir vivo.

Gracias por lo que fue y por lo que no.

Ahora esperaré que esta quinta estación pase sin temblores ni tornados, sólo con el silencio inquietante de tu recuerdo. 



sábado, 12 de julio de 2014

Palabras al olvido

"Live Within" - Jorge Méndez (Instrumental)

Buscaba explicaciones y no entendía..
Una tras otra se ofrecían oportunidades pero decidí ser paciente.
Así como estaba ahora me encontraba bien, 
mejor que nunca, pero aun así.. 
Algo hacía falta.

Esperé varios meses y más de un año 
para sentir la convicción de querer hacer lo correcto, 
de arriesgarme a una aventura que podría ser breve o duradera, 
alegre y llenadora o devolverme las penas..

Esas penas que en algún momento quedaron olvidadas 
en los profundos rincones del sentir y la memoria, 
esas que peleaban minuto a minuto por opacarte, 
aquellas que buscaban el más pequeño descuido para apoderarse de tus sueños, 
de tus anhelos más íntimos..

Todo era incierto, a partir del segundo en que confundiste mi mirada..
Ese segundo en el que estremeciste mis pupilas y silenciaste mis pensamientos.
Aquel fragmento de vida, la imagen viva de tu rostro, tu voz tenue.. 
Esas manos suaves paseando por mi rostro..

Poco a poco conforme pasaban los días me arriesgaba 
más y más en abandonar mis costumbres, 
esas del hombre solitario que no dependía de nadie para sonreír.
Jamás lo busqué y tampoco lo imaginé.

Pero agradezco el hecho de haber sentido algo tan especial 
por una persona que a mi parecer valió esta pena. 

Porque así fue, las confusiones se volvieron afirmaciones 
y el sentimiento comenzaba a clavarse muy dentro en el corazón.

Y como es de imaginar, esta pena no es porque te encuentres a mi lado acariciándome..

Sino todo lo contrario..

La pena ha venido a ocupar el espacio que llenabas, a ahogar las alegrías que intentan aparecer.

Ahora sólo queda resignarme a la idea 
de que el amor no es algo que deba vivir conmigo, 
quizás es que no estoy hecho para servir de compañía..
Al menos hasta que la vida me demuestre lo contrario..

Quisiera desahogarme y encontrar en un llanto 
lo que mis palabras callan pero es imposible..
Por más que intento sólo caen lágrimas de tinta 
por mi rostro que llenan este papel.

No sé si caeré en tu olvido, 
pero sé que tu recuerdo me acompañará en cada paso, 
en cada suspiro, en cada pensamiento.

Yo no elegí ser esclavo de tu silueta, de este quiebre doloroso.
Yo elegí ser un seguidor de tu belleza, de tu alma noble y tu mirada sin fronteras.

Aun así, quizás no soy el gran perdedor que quedó fuera de tu historia..

Puede ser que este cariño humilde y sincero que muchos dicen querer,
 sea en realidad el que más has de temer.

Puede ser ésta o muchas otras cosas, pero lo que no será nunca.. 
Son nuestros nombres juntos dentro de un corazón..

viernes, 4 de julio de 2014

Décima autobiografía de una pena de amor



Los minutos pasan y no te mueves, estás estático, no reaccionas ni con un milagro.
Han pasado ya dos noches y tres días, te paseas por los rincones de tu cuarto como si no existieran tierras por conocer..
La lluvia en la ventana se compadece del diluvio de tus ojos, nublados, grandes e imponentes que hoy sólo sirven para buscar algún espacio de tu almohada que no contenga ya tus lágrimas.

Tu respiración se agita, entre suspiros y por momentos pareciera que no te moverás..
No contestas los llamados ni mucho menos abres la puerta;
Ya ni la televisión enciendes para sentirte acompañado.
Los pocos pasos que das al caminar son lentos, inseguros, como si tu cuerpo ya no tuviera energías para vivir.

Tus piernas tiemblan y decaen poco a poco..
Tus brazos inertes se balancean por el poco movimiento que produces..
Te miras al espejo y no hay nada..
Sonrisas, alegrías, sueños, metas..
Todo eso quedó tirado en algún lugar que no quieres recordar.

Tus manos secas ya no sienten al tocar, ha sido mucha la sal de tu llanto que has debido secar.
El colchón de tu cama ya tiene marcada tu silueta por las horas acumuladas allí.
Tu piel parece congelada pero creo que ya ni el frío lo asimilas..

El silencio se hace eterno, incluso extraño tus palabras, las risas, tu ruido al comer.
Es extraño verte así, te acompañé todos los días en un pequeño rincón dentro de ti para salir a tu vida y decir que yo aun estaba ahí, ahora no sé si habrá sido lo correcto.. 
Quizás hasta si lo pienso más me podría arrepentir.

Yo te vi tan fuerte..
Creí que todo seguiría como si nada.
En lo más interno de mí admiraba tu forma de ver la vida, me tomó mucho tiempo estar frente a tus ojos; estar presente en cada palpitar de tu corazón..
Me sentí de cierta forma despechado, en el olvido;
Nunca me habías dejado tan escondido y apartado de tu vida, pero ahora que lo veo..
Creo que comprendo los motivos del por qué me tenías encarcelado.

 Si te soy sincero.. extraño verte caminar; 
Esa actitud de que nada en la vida te podría derribar me hacía sentir incluso inferior.
Te seguí por mucho tiempo, veía cómo cambiabas tus rutinas.. cómo llenabas cada segundo de tu día para no brindarme un mísero espacio..

Llevábamos más de un año sin vernos las caras y aunque no hubo ganador aquella vez, ambos agotamos nuestras fuerzas, nuestro aliento, nuestra vida en aquel encuentro..

Prometí volver por ti.
Sentía que nuestra historia continuaría y cuando te encontré hace un tiempo, mas que fatigado, encontré a alguien que me hizo temer.. por nada del mundo me habría enfrentado a ti..
Hasta hace poco..

Eres otro..
Jamás imaginé volver a verte así y comienzo a darme cuenta de mi poder..
Realmente no sé si lo que hago sea bueno o malo, al menos yo no logro distinguir.
Llegué contigo a este mundo y mi única habilidad siempre fue la misma..
Te he visto crecer, caer y levantarte, conmigo y sin mi.
He estado en cada momento que extrañaste a alguien o cada vez que te hicieron sentir mal;
Y ahora que te veo.. creo que te he tomado cariño, sin ti yo no viviría y tú sin mi no serías el mismo.

Siento que me debería ir. 
Dejarte aquí abandonado para que otro venga por ti y te haga sentir diferente.
Cada vez que aparezco no sé si lloras de tristeza o de alegría, pero ya no me gusta verte así..
No eres tú, y cada segundo te haces más débil, más expuesto a cualquier daño.

Trataré de escapar de aquí, al menos por un tiempo.
Confía en ti y en que no te harán daño.
Te quiero ver recuperado y fuerte para nuestro próximo encuentro.

Por último recuerda este consejo..

Como tú no hay nadie, y nunca lo habrá.
Has caído tantas veces y de formas tan distintas.. 
Tengo fe de que la próxima vez que toques suelo, no sólo te levantarás.. 
Volarás y llevarás en tus alas el aprendizaje..
El sabor del polvo y las manchas de la tierra.

Ahora levántate que nunca es tarde para intentarlo una vez más.
Recuerda las alegrías, el cariño, los sueños y todo lo bueno que tengas de ella,
aun así, no vivas ni dependas del pasado, la historia se escribe todos los días.

Lo que a mí respecta.. volveré a encontrarte y espero sinceramente, que me ganes.

Se despide de ti..                                                

Una pena de amor.                    


martes, 1 de julio de 2014

Para ti..

"Every breath you take" - Aaron Krause (Cover)


Desperté, miro y no entiendo, cómo o qué fue lo que pasó.

Solíamos hablar y reír por horas, nos encantábamos más y más con cada segundo al pasar, pero no había ni existía nada por hacer.

Escuchábamos con atención cada detalle de nuestras historias en que las horas se hacían segundos y la vida pasaba sin molestar, éramos los primeros en saludarnos al despertar y los últimos en recordar a la hora de dormir.

En algún momento que no recuerdo me vi envuelto en tu mirada, y ahí estábamos, tú y yo sin más.

El tiempo se había detenido, el mundo comenzaba a tener nombre y apellido; 

Durante aquella tarde no existió nada más que dos almas que se buscaban en silencio. 
Mi corazón se agitaba y mi cuerpo, los sentidos, mi conciencia.. 
Todo parecía entrar poco a poco en un profundo silencio.

La mirada titubeaba entre tus ojos y tus labios; tus manos y tus hombros.. 
No sabía si adentrarme en tu mirada absorbente y delicada.. 
 Abrazarte para que descansaras aunque fuera un rato de la realidad.
O tomar de tus manos para demostrarte de alguna manera que deseaba acompañarte en tu andar.. 

..Quizás, debía ser la más arriesgada pero a la vez la más tentadora de todas..
Rozar tus labios para salir de la duda si eran igual de dulces que tu voz suave y melodiosa.

Como si hubiera soñado esa eternidad en un segundo, respondí a lo que decías, ya comenzaba a hacerme la idea de que bajando el atardecer te marcharías y todo quedaría como un recuerdo del que nadie se enteraría jamás.

Logré entretenerte y aunque por momentos era incómodo, sabía que existía esa complicidad de dos almas destinadas a encontrarse.

No recordaba la última vez que había sentido algo similar, eso que la gente suele llamar "amor", era prácticamente algo nuevo para mi.

Al mirarte, al sentirte, e incluso al pensarte, era inevitable expresar las emociones..

Aquellas que me desconcertaban pero me indicaban de que eras especial.
Ya la luna comenzaba a tomar su brillo natural y a derramar por tu rostro algo así como un polvo estelar, ese que sólo los astros más puros logran tener..

Te veías particularmente hermosa, una imagen que ni el mismo Da Vinci habría logrado plasmar porque simplemente no contaría con los colores que el amor te da para pintar la vida, esos tonos y matices tan diferentes y llamativos a la vez.

Tomé confianza y le pedí a la luna que me guiara para poderte acariciar.

Derroché todos mis miedos en un respiro y me acerqué lentamente..

Te abracé y descansaste en mi;
Tomé tus manos y decidí que al menos te acompañaría por esa noche..
Te miré a los ojos y olvidé completamente lo demás.
No sentía mi respiración ni mi cuerpo, sólo un latido que me obligaba a estar contigo.
..Besé tus labios y paralelamente sentí que tocaba el cielo.

La noche comenzó a pasar, el reloj no paraba de avanzar y por cada segundo nos alejábamos más y más de esta realidad.

No nos explicábamos cómo, pero ahí estábamos. 
Nos entregamos a la vida y nos hizo herederos del paraíso mientras nuestros labios se tocaban. 
La ropa ya pesaba y nuestras manos se deslizaban con sutileza por la espalda.. 
En lo que te conocí jamás imaginé que algún día podría hacer el amor contigo, pero fue distinto.

Aquella noche el amor nos hizo a nosotros.

Buscaba en algún rincón de tu cuerpo, de tus ojos, alguna explicación pero sólo me decían que siguiera buscando. 

Fuimos uno por un momento, fuimos compañeros, amantes, cómplices, enamorados.. 
No quería que la noche terminara, pero la historia ya comenzaba a cerrarse. 
Te busqué con la mirada en la oscuridad y sólo encontré un beso junto a un suspirar.

Despertamos al medio día sin nada que decir.

La vida se había encargado de juntarnos y ahora nos preparaba para separarnos.. 
Comenzábamos a dejar de ser lo que realmente éramos para volver nuevamente a la rutina. 

Ignoro si algún día este capítulo se repetirá y volvamos a ser dos corazones expresándose en libertad.


Sólo sé que queda tinta para escribir, y espero con ansias retomar estas páginas más adelante. 
Te agradezco que hayas sido la protagonista de la historia más breve pero más intensa que este libro podrá contener.. 

Me despido de ti, recordando los buenos momentos y entregándote la pluma con la que se escriben estas palabras, porque solamente dejaré puntos suspensivos en ellas...