"Let Me Be The One" - Música de Acompañamiento
Llegaba la primavera, el amor se sentía en el aire, las parejas de la mano aparecían en masa por la orilla del mar. En cada cuadra lograba ver cada vez más flores, chocolates, besos y abrazos. Ya no recordaba que se sentía ser uno de ellos, hace algún tiempo que te venía conociendo pero no tenía la seguridad de nada.
Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?
Antes de ti había tenido un par de relaciones, la que más marcó mi vida fue con alguien totalmente diferente a mi. Hasta la física lo dice: "Los polos o cargas opuestos se atraen y los iguales se repelen" . Iba caminando solo por la orilla del mar entre aquellas personas que compartían su felicidad; El sol pegaba fuerte y el mar tenía un sonido maravilloso.
Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?
Sentía la nostalgia de aquella compañía, extrañaba tus abrazos y tus besos al despertar, extrañé igual tu voz... Llevaba tiempo sin oírla... Me entregaba una calma enorme y no pasaban más de diez segundos y ya te hacía reír. Nunca fuimos nada. Pasamos de ser dos extraños a conocidos y en unos días sentíamos miles de cosas inexplicables. Fue extraño, pero lindo... Tanto así que incluso me asustó. Luego de eso nos alejamos por diversos motivos y hoy me encuentro aquí pensándote...
Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?
Seguí dándole vueltas a esto... No sólo te extrañaba, sino que me hacías falta. Me preguntaba cómo podías dejar tal sensación en mi si eramos tan iguales, no encajaba con nada de lo vivido, mis amigos me decían que todo sería tan monótono y que acabaría luego... Todo se veía en contra para darle a la primavera una nueva pareja a la cual acobijar.
Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?
Teníamos los mismos gustos, personalidades parecidas e incluso complementarias, eso y muchas otras cosas me generaron una conexión demasiado especial contigo. Ya algo más claro de pensamiento, decidí ir a un campo de flores que había cerca de la playa, el mismo donde solíamos jugar y tomarnos fotografías, el mismo al cual llevábamos a pasear nuestras mascotas y a pasar nuestras penas. Mientras caminaba seguía pensando.
Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?
Me senté junto a tus flores favoritas, las aves junto a las mariposas volaban de un lado a otro generando un paisaje hermoso, el viento débil hacía que los árboles se volvieran una orquesta inigualable... Tomé todos los consejos que me habían dado mis amigos e incluso los tuyos, mi familia, gente más sabia que yo y hasta experiencias que se relataban en Internet, los pensé un momento y entonces comprendí. No tiene nada de sentido fijarse en similitudes y diferencias. Lo diferente nos causa curiosidad y lo igual nos da estabilidad, generalmente. Pero eso no marca el futuro de ninguna pareja, nosotros tenemos en nuestras manos un lápiz para escribir nuestras propias historias. Me levanté y rápidamente fui a tú casa, en menos de veinte minutos saldrías de viaje.
Eras igual pero diferente...
Había alcanzado a llegar, te fui a hablar algo agitado por el camino que había recorrido. Tus ojos se veían tristes y fue ahí cuando lo hice. Me arrodillé frente a ti y te dí una de aquellas flores que tanto amabas. No podía dejarte ir sin antes decirte que aunque fueras igual a mi y todo se viera en contra, me hacías sentir diferente. El tiempo juntos era escaso y todo era muy riesgoso, pero si eso significaba acercarme un poco a ti, lo haría. Te haría entender que para mi no existen imposibles y si el destino nos quiso juntar fue por algo... Ahora quería escribir nuestra historia como correspondía. Me daría igual si fueras como yo o totalmente lo contrario, mientras fueras tú misma por dentro nada más me importaría.
Sorprendida comenzaste a llorar... Me dijiste que lo que pasó entre nosotros fue real pero que conocías a alguien hace tiempo que ahora te buscaba... La confusión que tenías a penas dejaba que te expresaras con claridad, me pediste tiempo... Me levanté, te abracé y te dije al oído que eso no importaba. Correría y asumiría todos los riesgos con tal de ser el único en tú vida... Me sentía preparado y dispuesto para hacerte feliz y cuidarte como correspondía.
No dijiste nada... Me acariciaste la mano y te besé la frente, subiste al automóvil con la flor entre tus manos y te fuiste. Nuestro futuro ahora era incierto pero al menos sentí la conformidad de haber jugado mis cartas... Sólo quedaba esperar. Caminé por la orilla de la playa para ir a casa, las parejas ya se habían ido o al menos la mayoría.
Derrepente cerca de un camino que llevaba fuera de la ciudad vi un corazón dibujado en la arena, me acerqué a verlo y para mi sorpresa dentro de él estaban nuestros nombres junto a la flor que te había regalado. No sabía lo que aquello significaba pero sólo anhelaba volver a verte algún día para darte todo de mi y ser una más de aquellas felices parejas que jugaban en la arena...
1 comentario:
Wow, muy agradable tu texto. ¡Me gusto mucho!
No identifico si escribís experiencias tuyas o fantasías, pero se leen bastante reales eso lo hace mas llamativo e interesante. ¡te voy a seguir leyendo! :)
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