ANTES DE LEER

" Un día voy a escribir todo lo que siento. Y vas a leerlo y a preguntarte si se trata de ti. Y probablemente sí. Y probablemente ya no.. "

domingo, 18 de agosto de 2013

Quiero escribir los versos más tristes esta noche...


Adaptación del Poema XX. Pablo Neruda, 1924.

Quiero escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "El día está nublado 
y tu sombra escapa, desaparece, a lo lejos"

Las voces a mi lado no comprenden.

Quiero escribir los versos más tristes esta noche.
Yo te busco, pero tú no me conoces.

En días como éste, en mi mente tu vivías.
¡Tu mirada me llenaba de alegrías!

Yo te buscaba, pero tú no me veías.
Como no querría estar entre tus brazos.

Quiero escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no te tengo. Sentir que te he perdido.

Oír el silencio de un vacío, algo ya no había.
Y mi corazón latía mientras tu recuerdo se consumía.

Qué importa que mis brazos no te puedan tener.
El día ha despejado y tú no estás conmigo.

Eso es todo. A lo lejos caminas. A lo lejos.
Mis ojos no están contentos de haberte perdido.

Para calmarme te sigo y busco tu rastro.
Mi corazón te busca, pero tú no me imaginas.

El mismo día que sugería encontrarnos, hacía distanciarnos.
Nosotros, como siempre, seguíamos siendo extraños.

Ya no te quiero, decía, mas no lo creo.
Mis labios querían tocar tu piel ya de una vez.

De otro. Será de otro. Desistí.
Tu voz, tu cuerpo. Tus ojos infinitos.

Yo te buscaba y tú a mi nunca me veías.
Ha sido tan fácil amar, pero aún me cuesta olvidar.

Porque en días como éste, en mi mente tu vivías.
Mi alma ya no tenía tu mirada.

Yo no sé si éste sea el último dolor que tú me causes,
y si éstos sean los últimos versos que yo te escriba.

                                                                                      (Mil Gracias a Neruda y su Poema XX)

Quiero soñar que somos libres.
Darme cuenta que no existen imposibles.

Quiero creer que tú eres mía.
Que tu mente me piensa y tu alma me da vida.

Ojalá todo fuera como pienso.
Con letras de color y un corazón abierto.


Quiero escribir los versos más tristes esta noche.
Y los escribo por tu ausencia, por tu existencia indiferente.


Quiero escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no te tengo. Soñar que te he vivido.


lunes, 12 de agosto de 2013

Pocas pero buenas...

"Here With Me" - Música de Acompañamiento

Estaba sentado en la silla que estaba junto a mi escritorio, tenía un papel y un lápiz para aquella ocasión, no necesitaba nada más.
Pretendía escribir la carta más linda que podría haber hecho jamás en toda mi vida y la historia de la humanidad. Me daba miles y miles de vueltas pensando en qué podría decirte...
Era la última vez que hablaríamos y necesitaba entregarte algo que te recordara a mi, que te hiciera pensar en todo lo que yo podía significar en tu vida.

Comencé a ver algunas fotos y recordaba el día en el que te vi por vez primera.

Caminaba una fría tarde junto a mis amigos, parecía que sería una tarde cualquiera llena de bromas, risas y confidencias que los hombres acostumbramos a contarnos; Uno de mis amigos dijo algo que nos causó una de las mayores risotadas de la vida en plena avenida, de tantas carcajadas me di vuelta para evitar seguir contagiándome de aquella risa y fue entonces cuando vi que la puerta del edificio frente al cual nos encontrábamos se abría y entre un lote de personas ibas tú. Dejé de reír y me dediqué en apreciar tu belleza. Ya destacabas entre ellos por tu altura, tu tez blanca podría jurar que aquella piel nunca había sido acariciada, hacía parecer que fuera igual de suave y delicada como los pétalos de las flores más bellas de este mundo. Tu pelo negro caía por tu pecho, tus manos finas parecían de verdadera porcelana que metías entre tus guantes. Jamás olvidaría tal rostro que reflejaba la ternura de tus años y personalidad que más adelante conocería.
Desde aquél día me propuse conocerte, recorría los mismos tramos todos los días a la misma hora para ver si así lograba divisar aquella hermosa figura nuevamente pero no tenía resultados...
No dejaba de pensar en ti, mientras más te pensaba más te escondías...
Involuntariamente dejé de pensar en ti, sentía que me hacía falta verte pero me resignaba por completo a encontrarte, ya iban dos semanas en las cuales te busqué sin resultados.


De momento todos estos recuerdos no lograban articular en mí, palabras a la altura de ser plasmadas en dicho documento. Fui por una taza de té, necesitaba relajarme para poder concentrarme en escribir aquella carta que marcaría nuestras vidas. Bebí un par de sorbos, miré por la ventana y entremedio de un suspiro me dije que la carta debía tener también lo más bello y valorable que encuentre una mujer. Veía las nubes pasar... un picaflor se asomaba en la ventana debido a las flores que habían allí. Las ideas se dispersaban en cada aleteo que veía...
Decidí saltar a otro capítulo de nuestra historia para ver si así me iba mejor.

Nos encontrábamos en el mismo grupo, la banda había dejado de tocar y comenzaban las pistas automáticas; Encima de la mesa habían varios vasos y botellas que el pasar de la noche se había encargado de traer. Aún no conversábamos, con suerte nos habíamos saludado y cruzábamos las miradas. Poco a poco fuimos intercambiando opiniones, le comenzaba a tomar el gusto a tus palabras... Tu voz era suave y dulce, comenzó a correr el tiempo y sentí como tu mirada me envolvía dentro de aquél lugar, no podía quitar la atención de ti. Comenzamos a ser cómplices de aquella noche... Parecía que el resto del grupo había desaparecido, eramos solo tú y yo en aquella mesa para luego dar paso a aquella pista de baile que nos entretuvo el resto de la madrugada.
Algo había generado aquella noche entre nosotros que me hacía sentir algo especial, una conexión inexplicable y sin sentido.


Hablarte de aquél momento no tendría sentido para escribir en aquella carta, no me parecía lo suficientemente completo y representativo.
No sabía que podía escribir, no sabía que pensar ni recordar, nunca en mi vida me había encontrado en una situación de tanta incertidumbre.

Todos nuestros temas de conversación terminaban en abrazos y caricias, las salidas se convertían en gratas y largas charlas donde interiorizaba con gusto tu mundo y tu sentir. Durante este tiempo me enseñaste a querer como corresponde a una mujer; La comprensión y el respeto de una relación, la confidencialidad de un mejor amigo; La capacidad de sentirse parte importante en la vida de otro. Me enseñaste a reír en tiempos de crisis, a llorar sin miedo para aliviar mis penas. Me enseñaste el significado del amor en su máxima expresión pero como dice la canción: "Me enseñaste de todo excepto a olvidarte". Ahora me encontraba en aquel punto crítico en el cual nuestras vidas se separarían; No me sentía para nada preparado...

Pasé unas horas recostado en la cama, oliendo las cartas a las que les habías dejado tu perfume, viendo aquellos peluches que siempre me regalabas diciendo que ellos serían como nuestros hijos... Me inundaba una nostalgia tremenda y junto a esto creí que al fin había encontrado qué escribir en aquella plana, logré resumir todo lo que habíamos vivido , todo lo que sentía por ti lo estaba escribiendo en solo un par de palabras...

" Te amo... y nada más debe importar."

Fue todo lo que escribí.
Era todo lo que necesitabas saber, teniendo aquello claro ya me quedaba conforme y tranquilo.
Doblé la carta, la guardé en aquel sobre y salí de mi casa rumbo a la tuya...

lunes, 5 de agosto de 2013

Por dentro es más honesto

"Let Me Be The One" - Música de Acompañamiento

Llegaba la primavera, el amor se sentía en el aire, las parejas de la mano aparecían en masa por la orilla del mar. En cada cuadra lograba ver cada vez más flores, chocolates, besos y abrazos. Ya no recordaba que se sentía ser uno de ellos, hace algún tiempo que te venía conociendo pero no tenía la seguridad de nada.

Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?

Antes de ti había tenido un par de relaciones, la que más marcó mi vida fue con alguien totalmente diferente a mi. Hasta la física lo dice: "Los polos o cargas opuestos se atraen y los iguales se repelen" . Iba caminando solo por la orilla del mar entre aquellas personas que compartían su felicidad; El sol pegaba fuerte y el mar tenía un sonido maravilloso.

Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?

Sentía la nostalgia de aquella compañía, extrañaba tus abrazos y tus besos al despertar, extrañé igual tu voz... Llevaba tiempo sin oírla... Me entregaba una calma enorme y no pasaban más de diez segundos y ya te hacía reír. Nunca fuimos nada. Pasamos de ser dos extraños a conocidos y en unos días sentíamos miles de cosas inexplicables. Fue extraño, pero lindo... Tanto así que incluso me asustó. Luego de eso nos alejamos por diversos motivos y hoy me encuentro aquí pensándote...

Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?

Seguí dándole vueltas a esto... No sólo te extrañaba, sino que me hacías falta. Me preguntaba cómo podías dejar tal sensación en mi si eramos tan iguales, no encajaba con nada de lo vivido, mis amigos me decían que todo sería tan monótono y que acabaría luego... Todo se veía en contra para darle a la primavera una nueva pareja a la cual acobijar.

Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?

Teníamos los mismos gustos, personalidades parecidas e incluso complementarias, eso y muchas otras cosas me generaron una conexión demasiado especial contigo. Ya algo más claro de pensamiento, decidí ir a un campo de flores que había cerca de la playa, el mismo donde solíamos jugar y tomarnos fotografías, el mismo al cual llevábamos a pasear nuestras mascotas y a pasar nuestras penas. Mientras caminaba seguía pensando.

Eras igual pero diferente... ¿Qué sería mejor?

Me senté junto a tus flores favoritas, las aves junto a las mariposas volaban de un lado a otro generando un paisaje hermoso, el viento débil hacía que los árboles se volvieran una orquesta inigualable... Tomé todos los consejos que me habían dado mis amigos e incluso los tuyos, mi familia, gente más sabia que yo y hasta experiencias que se relataban en Internet,  los pensé un momento y entonces comprendí. No tiene nada de sentido fijarse en similitudes y diferencias. Lo diferente nos causa curiosidad y lo igual nos da estabilidad, generalmente. Pero eso no marca el futuro de ninguna pareja, nosotros tenemos en nuestras manos un lápiz para escribir nuestras propias historias. Me levanté y rápidamente fui a tú casa, en menos de veinte minutos saldrías de viaje.

Eras igual pero diferente...

Había alcanzado a llegar, te fui a hablar algo agitado por el camino que había recorrido. Tus ojos se veían tristes y fue ahí cuando lo hice. Me arrodillé frente a ti y te dí una de aquellas flores que tanto amabas. No podía dejarte ir sin antes decirte que aunque fueras igual a mi y todo se viera en contra, me hacías sentir diferente. El tiempo juntos era escaso y todo era muy riesgoso, pero si eso significaba acercarme un poco a ti, lo haría. Te haría entender que para mi no existen imposibles y si el destino nos quiso juntar fue por algo... Ahora quería escribir nuestra historia como correspondía. Me daría igual si fueras como yo o totalmente lo contrario, mientras fueras tú misma por dentro nada más me importaría.

Sorprendida comenzaste a llorar... Me dijiste que lo que pasó entre nosotros fue real pero que conocías a alguien hace tiempo que ahora te buscaba... La confusión que tenías a penas dejaba que te expresaras con claridad, me pediste tiempo... Me levanté, te abracé y te dije al oído que eso no importaba. Correría y asumiría todos los riesgos con tal de ser el único en tú vida... Me sentía preparado y dispuesto para hacerte feliz y cuidarte como correspondía.
No dijiste nada... Me acariciaste la mano y te besé la frente, subiste al automóvil con la flor entre tus manos y te fuiste. Nuestro futuro ahora era incierto pero al menos sentí la conformidad de haber jugado mis cartas... Sólo quedaba esperar. Caminé por la orilla de la playa para ir a casa, las parejas ya se habían ido o al menos la mayoría.
Derrepente cerca de un camino que llevaba fuera de la ciudad vi un corazón dibujado en la arena, me acerqué a verlo y para mi sorpresa dentro de él estaban nuestros nombres junto a la flor que te había regalado. No sabía lo que aquello significaba pero sólo anhelaba volver a verte algún día para darte todo de mi y ser una más de aquellas felices parejas que jugaban en la arena...

sábado, 3 de agosto de 2013

Adiós y Despedida

"All We Ever Do Is Say GoodBye" - Música de Acompañamiento

No soportaba la idea de llegar hasta ese lugar, el solo hecho de pensarlo me ponía mal. El tiempo se frenaba, mis manos sudaban y mis sentidos se descontrolaban cada vez más. No quería seguir pensando en eso pero... ¿Cómo?, Todo me recordaba a ti, caminando por las mismas calles en las que nuestras manos se unían, los árboles en los que tallamos nuestros nombres dentro de un corazón, las flores me recordaban aquél perfume que te regalé y solías usar. Todo me hacía pensar en ti, ya faltaba menos para llegar.

¿Cómo?, ¿Para qué?, ¿Dónde y cuándo?, Me pregunté.

Seguí caminando por la avenida, la tarde comenzaba a caer y se sentía esa nostalgia de cuando se asoma la luna en una noche de invierno, era enorme, me parecía que era la luna más grande que había visto y la más luminosa también. Me senté en una banca a pensar, quería distraerme para olvidarme de lo que venía... Corté unas rosas que estaban cerca de mi para ver si de algo servían.

¿Cómo?, ¿Para qué?, ¿Dónde y cuándo?, Me pregunté.

Comencé a recordar todos aquellos momentos que tuvimos, nuestras conversaciones de madrugada, las salidas a los bares, aquellas largas risas que más de alguna vez involucraron la molestia del otro, aquellos llantos en el que nos acompañábamos para hacernos sentir de que estaríamos ahí a pesar de todo, las salidas a comer tentándote a probar nuevas delicias, las interminables llamadas telefónicas, las dulces discusiones para ver quien era más esto o aquello, los cuidados que nos dábamos en momentos de enfermedad, las cosas en común que nos unían y nos sorprendían, las diferencias que nos llamaban a conocer algo nuevo del otro, las experiencias que aunque fueran similares habíamos aprendido algo distinto cada uno, nuestra forma de amar tan complementaria como si hubiésemos nacido el uno para el otro, los gustos musicales en los que cada canción me recordaba a ti y cuando te la enviaba más me encantabas al conocerla. Recordé igual tu sonrisa, dulce y espontánea; Tu voz... suave como una brisa de verano; Tu pelo largo que me hacía jugar con él cada vez que podía; Tu cuerpo único y escultural... Pero nada más bello que tus ojos, aquel par de bellas esferas que me atrapaban al verlas, me incitaban a no quitarte nunca la atención de encima, incomparables ante la vida que emanaban... Un sentimiento de pena me inundó el cuerpo... dejé la banca en la que me encontraba y seguí en marcha. Faltaba poco...

¿Cómo?, ¿Para qué?, ¿Dónde y cuándo?, Me pregunté.

Te veía de hace dos cuadras, el viento movía tu pelo generándole vida propia, no sé si fue a propósito pero te veías maravillosa, en aquél momento no tenías nada que envidiarle a nadie. Tu mirada se veía perdida seguramente buscando mi rostro entre la gente. Llegué frente a ti, me diste un beso en la mejilla y suspiramos... La gente alrededor como si supiese de que se trataba se alejó y quedamos solos en ese lugar... Comenzaste a hablar, decías mil cosas que para mi no tenían mayor sentido, decías otras miles que no escuché por dedicar mis sentidos en apreciar tu belleza. Entonces oí aquello... como si todo hubiese estado conectado, la rosa que había cortado cerca de la banca cayó de mi mano en una poza y dejó flotar todos sus pétalos en diferentes direcciones. 
La historia acababa ahí, no nos arriesgaríamos más, no habrían nuevos intentos ni esperanzas... Todo se convertía en simples ilusiones que el tiempo debía encargarse de ayudarlas a superar. 
Te miré con gran tristeza... Tus ojos parecían dos cristales por las lágrimas que se asomaban... En cuanto las miradas se cruzaron no hicimos mas que abrazarnos, el último de todos, el abrazo en el que cargábamos todas nuestras vivencias había llegado. No quedaba nada más por hacer o decir... Dimos media vuelta, continuamos con la cabeza baja y sin voltear... La historia terminaba...

¿Cómo?, ¿Para qué?, ¿Dónde y cuándo?, Me pregunté.

Llegué a casa afligido por lo que acababa de ocurrir, miraba el techo buscando explicaciones.
Abrí los cajones buscando tus cartas en los que me prometías amor eterno, las leía una y otra vez... No encontraba explicación. Pasé días enteros preguntándome mil cosas pero ya era tarde, las historias ya no serían las mismas y comenzaba un nuevo camino. Sólo recordaba aquella frase: "Lo siento, no fue mi intención." ... Jamás creí hacer aquello, pero supongo que cuando quieres de verdad, la felicidad de la otra persona se termina convirtiendo en la tuya a pesar de todo.


¿Cómo?, Aceptación. ¿Para qué?, Felicidad. ¿Dónde y cuándo?, Donde y Cuando lo necesites, Me respondí.

jueves, 1 de agosto de 2013

Un Par De Minutos...

"Rimas Pa' Seducir" - Música de Acompañamiento

Estabas tú, quieta e inocente frente a mí, la luna apenas se reflejaba en tus ojos, la noche lo pedía, no era casualidad que tú y yo estuviéramos ahí frente a frente tomados de las manos... Tus suspiros, cortados e incontrolables por la sensación del momento hacían que aquél frío se fuera por completo.
Ya no lo soportaba, tus manos delicadas pasaban por mi cara mientras que tu pelo caía por tu rostro... Era un imagen magnífica, tus labios... Dulces caramelos me llamaban, jamás lo podré olvidar, aquella sensación cuando te besé había sido lo mejor en mucho tiempo.

Llegaste de la nada, no comprendía si eras un sueño o la vida me estaba sonriendo. Solo unos minutos habían bastado para estar así. 

Cerré los ojos, me tomabas firmemente mientras me besabas, no podía pedir nada más. La noche era perfecta, no podía pedir nada más pero tú no pensabas igual... Pasó el rato, nos hablamos al oído y nos fuimos. Estando ya de vuelta nos sentamos, no lograba entender como cada segundo que pasaba te volvías aún más irresistible... Tus ojos tenían brillo propio, podía saber lo que querías en tu mirada... La luz estaba apagada y había una música de fondo, me acerqué...

Aún no entendía cómo nos encontrábamos allí, a quién por tantos días había buscado sin nunca siquiera saludarla. Solo unos minutos habían bastado para estar así.

Me abrazaste, sentí que podía ser quien tú querías... Estábamos tan cerca que no distinguía nada en tu rostro, solo sentía tu perfume, aquella suave fragancia que me envolvía cada vez que pasabas junto a mí y que ahora me hacía ver tus labios de un color que me buscaba, hiciera lo que hiciera no podía dejar de sentirme atraído. Me susurraste algo y solo reí, era el momento, todo debía comenzar allí, acaricié tu rostro y te besé... Nunca había imaginado que existiera una sensación como esa...

No entendía pero me rendí a la opción de encontrarle explicación, estábamos ahí, es lo único que me importaba ahora. Solo unos minutos habían bastado para estar así.

Me apretabas contra aquél cuerpo que tanto deseaba, los besos cada vez se descontrolaban más. Ya no podía resistir, tomé tu cintura y te seguí el juego, estaba dispuesto a aprender lo que fuera necesario de ti aquella noche. La luna apenas entraba por la ventana iluminando a veces nuestros cuerpos y la música de fondo nos seguía acompañando.

No podía pedir nada más, todo lo que en algún tiempo quería respecto a ti lo estaba teniendo, de la forma más extraña, aún me pregunto cómo pasó pero prefiero recordar lo que sucedió. Solo unos minutos habían bastado para estar así.

La noche continuó, se hizo eterna, la pasión corría por aquella habitación y nuestras almas cedieron al placer. Tu cuerpo suave era adictivo, cada minuto que pasaba necesitaba sentirte más cerca de mí. Las horas corrieron y en un momento estabas durmiendo entre mis brazos. No recuerdo cuánto tiempo pasó, solo sabía que te tenía junto a mí y no necesitaba nada más que eso.

Faltaba poco para el amanecer, haberte tenido sobre mi pecho es aún un placer recordarlo, ¿Cómo? ¿Por qué? ... No lo sé. Solo unos minutos habían bastado para estar así.

Desperté, las cosas no parecían como yo creí que habían ocurrido, tú no estabas y las cosas no encajaban. Algo había sucedido... Comencé a pensar... había sido un sueño, uno de esos sueños donde todo se torna real y hasta el día de hoy siento como si aquello lo hubiera vivido. Riéndome de mí, me acomodé en la cama, sentí un ruido en la puerta y se abrió... Eras tú, aún más bella de lo que podía recordarte en aquel sueño... Me miraste, reíste y me contaste lo que había ocurrido. Había sido todo un sueño como creí, nunca te conté lo que me había ocurrido porque a pesar de todo fue un gran sueño, pero prefiero tenerte por el resto de mi vida así, hermosa y natural como eres tú desde que te vi por primera vez.

Solo unos minutos habían bastado para estar así, ahora, es una eternidad que contigo yo quiero vivir.